Guía / SELECTED VINTAGE GUITARS
¿Una Les Paul japonesa en lugar de una guitarra nueva? Greco, Yamaha, Burny y Tokai
Una sólida single cut, dos humbuckers y un reacondicionamiento profesional: con los ejemplos de la Greco EG800 y la Yamaha Studio Lord mostramos dónde buscar valor en las guitarras vintage japonesas.
El valor se oye y se siente en cada ejemplar concreto
Al buscar una guitarra de estilo Les Paul, conviene mirar más allá del catálogo de instrumentos nuevos. En nuestra opinión, una single cut japonesa bien cuidada, tras una revisión a fondo, es una compra mucho más interesante que una guitarra nueva de gama media. Combina una construcción clásica con la preparación de los elementos que más notamos al tocar: trastes, cejuela y ajuste.
Greco, Yamaha, Burny y Tokai representan caminos distintos en el desarrollo de la artesanía guitarrera japonesa. Dentro de cada marca surgieron series y niveles de equipamiento diferentes. Por eso, en lugar de elegir solo el logotipo, comparamos el modelo, el año, los herrajes conservados y los trabajos realizados. Dos excelentes ejemplos de nuestra colección son la Greco EG800 y la Yamaha Studio Lord.
Greco EG800 de 1979: construcción clásica tras la revisión
Nuestra Greco EG800 tiene cuerpo de caoba con tapa de arce, mástil encolado de caoba, diapasón de palisandro y dos pastillas Maxon PU-2. Es un conjunto de características que conviene comparar con una Les Paul clásica. Como referencia: la actual Gibson Les Paul Standard 50s también combina cuerpo y mástil de caoba con tapa de arce y un par de humbuckers, aunque el equipamiento y los detalles de construcción son distintos.
En la EG800 sustituimos los trastes por unos Medium Jumbo y la cejuela, tratamos el diapasón y realizamos el ajuste de la acción y la entonación. La guitarra conserva marcas de uso en la parte trasera del cuerpo. Para el guitarrista que acepta este aspecto, el balance es atractivo: el instrumento tiene su historia, y los principales elementos sujetos a desgaste han recibido trabajos concretos.
Yamaha Studio Lord: conviene mirar más allá de Greco y Tokai
La Studio Lord SL800 de 1978 tiene cuerpo de caoba con tapa de arce y mástil de arce de tres piezas. En este ejemplar, en el puente trabaja una Seymour Duncan 59, y en el mástil se ha conservado la pastilla Yamaha. En nuestro taller montamos trastes y cejuela nuevos, apantallamos la electrónica y realizamos el setup. En la parte trasera del cuerpo quedan rozaduras y desconchones del barniz.
La SL600S de alrededor de 1979 es el segundo ejemplo. También recibió trastes nuevos; tiene la pastilla del mástil sustituida y la pastilla del puente Yamaha original. En las ofertas indicamos un peso de 3,99 kg para la SL600S y de 4,56 kg para la SL800. Conviene notar esa diferencia con la correa puesta. Una guitarra más pesada no es por ello automáticamente mejor: la comodidad en un ensayo o en un concierto es un criterio de compra de pleno derecho.
Yamaha Studio Lord SL600S - Sunburst, Lawsuit era, aprox. 1979Fotos, ficha de servicio y condiciones actuales de la oferta →
Yamaha Studio Lord SL800 - Sunburst, Lawsuit era, 1978Fotos, ficha de servicio y condiciones actuales de la oferta →
¿Y dónde quedan Burny y Tokai?
Conviene incluir Burny y Tokai en la búsqueda de una alternativa japonesa a Gibson. Sin embargo, al comparar una oferta concreta, comprobemos el origen de la serie, la construcción del mástil, las pastillas y el estado. Las especificaciones de un año no deben trasladarse a todos los instrumentos que llevan el mismo nombre.
En esta guía mostramos en detalle las Greco y Yamaha que podemos describir como ejemplares concretos de nuestra colección. La historia de Burny y Tokai la encontraréis en la base de conocimientos. Conviene valorar el próximo buen instrumento de estas marcas según los mismos criterios: cómo se toca, qué se ha conservado en él y qué se ha preparado de forma profesional.
La revisión como parte del valor de la guitarra
La sustitución de trastes no es solo la reparación de una avería. En un instrumento desgastado permite recuperar una altura útil de las coronas y preparar la superficie de ejecución para seguir usándolo. Una cejuela nueva, cuando es necesaria, requiere un ajuste preciso de las ranuras a las cuerdas. El resultado final depende de todo el trabajo, y no del mero hecho de montar piezas nuevas.
Al comprar una guitarra nueva, también conviene tener en cuenta una revisión y la adaptación del setup. Por eso comparamos el coste de un instrumento preparado para nuestra propia forma de tocar, y no solo la cifra de la etiqueta. Una single cut japonesa tras una buena revisión es, en nuestra opinión, una opción excelente para quien quiere destinar el presupuesto a la calidad del instrumento y a su preparación.
Qué comprobar durante la prueba
Toquemos con ambas pastillas, comprobemos la respuesta de los potenciómetros de volumen y tono y la comodidad al tocar en las posiciones altas. Revisemos la zona de la pala y la unión del mástil con el cuerpo, y preguntemos directamente por reparaciones anteriores. En las modificaciones cuentan la calidad del montaje y si su efecto nos convence.
La mejor compra es la guitarra a la que queremos volver. La edad, la marca y las especificaciones ayudan a acotar la elección, pero la decisión final debería corresponder a las manos y los oídos. La Greco EG800 y las dos Yamaha Studio Lord merecen sin duda ponerse junto a instrumentos nuevos y compararse sin prejuicios.
¿Quieres saber más?
Si queréis profundizar en el tema, os dejamos a continuación materiales complementarios. Las especificaciones de los fabricantes ayudan a comparar construcciones concretas, y los documentos de servicio técnico explican los principios del ajuste. Las fotos y enlaces junto a los ejemplos llevan a nuestros instrumentos; el estado actual y el alcance de la preparación podréis comprobarlos en sus ofertas.
Gibson Les Paul Standard 50s — referencia actual ↗
Trabajos en los trastes — técnicas y sus aplicaciones, StewMac ↗

